Normativa acerca de las revisiones de calderas

19 abril 2021

Existe un poco de confusión referente al mantenimiento de nuestras calderas. Se suele desconocer que revisiones e inspecciones son obligatorias según la Ley, además de cada cuánto tiempo se debe realizar o quién puede llevar a cabo una revisión de calderas.

Este desconocimiento hace que, en ocasiones, paguemos doble por un mismo servicio. Por ello, vamos a hablar de la normativa relacionada con la revisión de calderas y otros sistemas térmicos.

 

Mantenimiento obligatorio relacionado con calderas y sistemas térmicos

Actualmente, y desde el cambio de normativa del 2013, es obligatorio revisar:

  • Las calderas que funcionan con gas natural, cada dos años
  • Los calentadores que funcionan con gas natural, cada cinco años
  • Otras calderas (gasoil, pellet, etc), todos los años

Así como inspeccionar todas las instalaciones de gas natural cada cinco años (cuatro si el suministro se encuentra en el País Vasco). Esta es la denominada Inspección Obligatoria de la Consejería de Industria, cuyo coste lo fija cada Comunidad Autónoma (en adelante, CA). El importe será cobrado por la distribuidora (mediante la comercializadora) mediante la factura mensual de gas.

 

Revisión o inspección

Lo primero que hay que tener claro es que la revisión es independiente de la inspección periódica.

 

Revisión

Se puede solicitar a un mantenedor homologado cuando el usuario lo considere oportuno, aunque desde 2013 (según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios) el usuario está obligado a revisar los equipos al menos cada dos años, superando el plazo establecido hasta entonces de 12 meses o revisión annual. Generalmente se recomienda encargar la revisión al servicio técnico oficial de la marca de equipo o fabricante, ya que son los expertos en los aspectos técnicos de sus dispositivos y han actualizado la formación en sus equipos, tanto en las incidencias más comunes como en las soluciones a tomar en cada caso, asegurando el suministro de repuestos originales.

Su objetivo es controlar el correcto funcionamiento de la caldera para garantizar: eficiencia energética, seguridad y durabilidad, siendo imprescindible el análisis de la combustión para comprobar sus valores.

Pueden ser contratados de vez en cuando por el usuario o incluirse en un contrato de mantenimiento integral, normalmente de carácter anual, que ofrece revisiones gratuitas así como mano de obra y desplazamientos para la reparación de posibles averías.

 

Inspección periódica

Como hemos comentado, es obligatoria cada cinco años, excepto en el País Vasco.

Es la propia compañía de gas la que se debe asegurar de que se haga en el momento y de la manera adecuados. Se debe avisar por carta o anuncios en áreas comunes cinco días antes de que se vaya a realizar. Si el usuario no se va a encontrar en casa en el momento, puede pedir otra fecha.

Desde 2017, el usuario tiene la opción de elegir  una empresa habilitada y homologada para que realice dicha inspección, la cual tiene 45 días para aportar su Certificación. Si no lo hace, se seguirá el procedimiento anteriormente descrito.

Dentro de esta inspección se va a revisar el funcionamiento de la instalación completa: estanqueidad, conservación del contador del gas, sistemas de tuberías, llaves y gomas.

Son debidamente informados por las empresas con motivo del quinto aniversario de la última IP o de la caducidad del certificado de instalación emitido durante el nuevo registro de gas. El distribuidor debe informar por escrito tres meses antes de la fecha de inspección. El usuario dispondrá de 45 días para contratar su propia empresa autorizada. Si no se aporta la documentación necesaria dentro de este plazo, comunicará en un plazo mínimo de cinco días la fecha en la que su propio personal (o sus subcontratistas) realizará la inspección.

 

Personal acreditado

Debe quedar claro que en todo momento estamos hablando de personal autorizado, empresas licenciadas, técnicos de mantenimiento, profesionales independientes, que deben contar con las autorizaciones/acreditaciones correspondientes. Las empresas que brindan este tipo de servicios, ya sea por cuenta propia o por cuenta de una empresa energética, tienen la condición de empresa de mantenimiento térmico, lo que les permite brindar el servicio.

En el caso de las calderas de gas domésticas, los profesionales que realicen trabajos de mantenimiento y reparación de electrodomésticos deberán estar acreditados como instaladores de gas o agentes de puesta en servicio, mantenimiento y reparación de electrodomésticos de gas (APMR) de acuerdo con lo dispuesto en el Real Decreto 919 de 2006, por el que se aprueba el Reglamento sobre el uso y distribución de gases combustibles. Se emitirá el certificado correspondiente que el usuario debe conservar (hasta la próxima revisión, o si es la inspección, cinco años) y que normalmente acompaña a una pegatina con la fecha de la última revisión/inspección, que se coloca en un lugar visible en la carcasa de la caldera.

Son las CA las que expiden dichas tarjetas o acreditaciones oficiales, en el caso de revisiones, así como las propias Empresas Distribuidoras durante las Inspecciones Periódicas.

 

Coste de los servicios

El precio de la revisión es gratuito. Los contratos de mantenimiento varían entre 90 € y 100 €, dependiendo también de la cobertura que implique cada modalidad. Hay fabricantes que lo ofrecen como parte de la extensión de garantía, servicios técnicos que lo prestan de forma gratuita, acompañando el servicio de reparación de la caldera únicamente, incluidos radiadores, otros con pequeñas válvulas o piezas en el contrato, etc.

En las verificaciones periódicas se facturan dos conceptos y en un único pago dentro de la factura del gas: por un lado, las comisiones de gestión del distribuidor, que son fijas y deben abonarse siempre (15,49 €). Por otro lado, la inspección propiamente dicha, que puede incluirse en el contrato de mantenimiento del comerciante como un plus por el valor de su producto o como un seguro de mantenimiento.

 

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